Se trata de una empresa de origen holandés, Bellyprint, que se dedica a digitalizar en 3D cuerpos de mujeres embarazadas para inmortalizar mediante la impresión 3D, sus cuerpos en estado de gestación. Todo empezó cuando la sobrina de una trabajadora del sector sanitario estaba embarazada y, ella y su compañera diseñadora tuvieron la magnífica idea de escanear su cuerpo con el escáner 3D Artec Eva.

La idea tuvo éxito y pronto emprendieron una nueva aventura juntas, siendo el objetivo del negocio la digitalización del embarazo con los escáneres 3D y la posterior creación de una figura impresa en 3D para que las mujeres puedan llevársela. Cuando abrieron el negocio en 2016, tenían una media de 3 clientes al mes, a día de hoy, son visitados por más de 5 mujeres cada día y ya han llevado a cabo más de 2.000 figuras de cuerpos de mujeres embarazadas durante su tercer trimestre.

Antes del nacimiento de Bellyprint, las dos mujeres ya conocían y hacían uso diario del escáner 3D Artec Eva, dándole uso en sus trabajos de aquél entonces, así como personas en silla de ruedas, tabla de tallas y diseño de ropa.

El escáner 3D Artec Eva es el más conocido de la marca y se define como el escáner 3D rápido para profesionales, ideal para objetos de tamaño medio, así como partes del cuerpo humano. Eva es un escáner de luz estructurada, por lo que es completamente seguro para su uso con personas, a la vez que proporciona escaneos precisos en alta resolución. Desde la conservación de arte y la recreación hasta la digitalización de artefactos antiguos y la personalización de piezas para aviones o automóviles. Eva proporciona una solución completa para capturar prácticamente cualquier superficie.

Los diseños realizados por Bellyprint son estatuas de entre 15 a 20 cm y principalmente, sin cabeza, ya que de esta forma las clientas se sienten menos cohibidas y el objetivo era simplificar las estatuas sin cabeza, tal y como las conocemos del arte antiguo griego o romano. “Al quitar la cabeza, nuestros clientes se sienten menos cohibidos y se convierte en algo más personal”, comentó Groningen.

Para ello, se lleva a cabo el uso de la combinación de Artec Eva y su software Artec Studio, para la creación de estatuas de los tamaños ya mencionados, de plástico o metal, con o sin manos y con un precio que oscila entre 200 y 400 euros por estatua. Los datos de escaneos se procesan en Artec Studio, aunque si se imprime la cabeza, algunas veces se utiliza el software MeshMixer para modelar detalles como el cabello. El proceso desde el día en que son escaneadas hasta que reciben la estatua en sus manos, tarda aproximadamente entre 2 y 4 semanas, mientras que la estatua de bronce más grande, que ellas mismas pulen personalmente, puede llevar hasta 12 semanas.

Debido al éxito obtenido desde su fundación están saliendo cada vez más imitadores y empresas que se dedican a plagiar la idea, aunque aseguran, “nuestro mayor problema es que no se puede proteger una idea”, pero añade que el éxito de Bellyprint se debe a su ética empresarial: “Tenemos una combinación de antecedentes en salud y diseño de moda. Pueden ver la diferencia de nuestro trabajo comparado con el de otros”.

No se trata de una simple estatua con la que sus clientes salen de la tienda, sino de una experiencia que conservan durante años. De ahí, que muchas mujeres vuelvan a hacerse estatuas durante su segundo o tercer embarazo. “Cuando las mujeres acuden a nosotros, tenemos que generar confianza: en todo momento saben lo que está pasando, saben que va a ser íntimo. Quitarse la ropa y ser escaneado es una experiencia muy personal”, comentaba Groningen.

Joni, cliente que fue escaneada mientras estaba embarazada de su primer hijo de 34 semanas, dice estar muy feliz y contenta de tener la estatua de cuando estaba embarazada en su salón. “Realmente quería preservar este momento de mi vida. Creo que voy a extrañar mi barriga una vez que nazca el bebé, y esta es una hermosa manera de mantener el recuerdo intacto. Me sorprendió mucho que es escaneo fuera tan rápido, y lo que se capturó fue mucho más bello de lo que esperaba. Esta es una lección de vida para mí, que soy guapa, no debería ser tan severa conmigo misma. Estoy orgullosa de mi cuerpo, de su aspecto y de la maravilla que crece en mí”.

La empresa 4C, embajadora de Artec 3D en Países Bajos, está convencida de que Bellyprint se trata de una empresa diferente y comenta: “Lo que es tan especial de Bellyprint es que fue nuestro primer cliente que tuvo la idea de construir un negocio en torno a las mujeres embarazadas. Es estupendo que las mujeres embarazadas tengan una estatua 3D de su vientre, un recuerdo tangible que guardar, y que puedan enseñar a su hijo en el futuro”.